¿EN QUÉ CONSISTE EL TRATAMIENTO?
Antes de iniciar el tratamiento, el médico hace un marcaje detallado sobre la piel, con un rotulador para delimitar la zona de tratamiento y aplica además un gel estéril sobre ella que permita el buen deslizamiento de la cánula externa.
A continuación, se realiza una pequeña incisión en un lugar discreto y se introduce la cánula más fina en el tejido adiposo produciendo el calentamiento de la grasa hasta licuarla,la contracción del tejido subdérmico y la retracción de la piel.
El tratamiento se realiza en quirófano bajo anestesia local o sedación. Es mínimamente invasivo lo que quiere decir que las cicatrices serán mínimas y no prácticamente invisibles y que el tiempo de recuperación será mínimo también, es decir, el paciente podrá retomar sus actividades diarias de forma inmediata.
