La risa une a las personas, sea en la familia, en el trabajo o en la sociedad. Esta cualidad la convierte en una herramienta de cohesión de grupo cada vez más investigada a través de la Gelotología.
La salud física también se beneficia de ella: el hecho de reír mejora los sistemas cardiovascular e inmunitario, la evolución de la diabetes y la tolerancia al dolor.
En 2011, se llevó a cabo un curioso estudio sobre la influencia de la risa en el sistema circulatorio. Tras estudiar a 300 personas, el profesor de Medicina de la Universidad de Maryland, Michael Miller comprobó que visualizando comedias aumentaba el diámetro de los vasos y llegaba más sangre y oxígeno a los órganos y tejidos. Otras investigaciones han comprobado que tratamientos de risoterapia resultaban positivos para personas con el colesterol alto o que sufrían diabetes. Tras reírnos, hay un breve período durante el cual la presión sanguínea baja y el corazón se desacelera, lo que afecta a todo el cuerpo en general.
Asimismo, la risa y el buen humor favorecen la estabilidad en la pareja y los encuentros amorosos: nada como un espectáculo humorístico para hacer que surja un idilio.
