Que el Método Pronokal supone la mejor opción para perder peso es algo de lo que a estas alturas todos estamos convencidos: perder peso a la vez que estamos bien alimentados y con buenas sensaciones.
PronoKal es un protocolo de dieta normoproteica, cetogénica en niveles fisiológicos y naturales para cada individuo, que implica una reeducación para que al final del proceso sepamos exactamente cómo responde nuestro organismo a un patrón de alimentación completo y equilibrada, que incluye los cambios necesarios en el estilo de vida, actividad física y recursos personales para controlar la ansiedad sin comer en exceso.
Pero el Método PronoKal es algo más: supone un estudiado protocolo de nutrición en el que la suplementación con vitaminas, minerales y ácidos grasos esenciales no es ni casual ni opcional.
Los minerales son la chispa vital en la química de la vida. Nuestro cuerpo no puede producirlos, si bien necesita mantenerlos en unos niveles muy concretos para que todo funcione correctamente, y tenemos que ingerirlos a través de la dieta.
Sin embargo, solamente ingerirlos no es suficiente. También hace falta que se puedan absorber en el proceso de digestión. A nuestro cuerpo le cuesta extraerlos de la comida. Se requiere la presencia de ácidos en el estómago para extraerlos y una cantidad suficiente de grasas y encimas pancreáticas para utilizarlos. Si el pH del estómago no es suficientemente ácido, los minerales atravesarán el intestino delgado sin ser aprovechados.
Los déficits de minerales son frecuentes hoy día, incluso en personas con dietas isocalóricas (para mantener el peso). Los factores que dificultan la mineralización de nuestro organismo varían, desde el procesamiento industrial de muchos alimentos, los cultivos intensivos, la falta de maduración, la alimentación monótona y poco variada, y sobre todo un estilo de vida poco saludable, el alcohol, el tabaquismo, el sedentarismo… y nos puede costar muchos meses recuperar los niveles óptimos de algunos minerales.
Por ese motivo, quienes quieren perder peso, y por tanto, reducen la variedad y cantidad de alimentos que ingieren, tengan en cuenta que esa suplementación que se les prescribe en el Método PronoKal es totalmente necesaria para no sufrir más pronto o más tarde las consecuencias. Esta suplementación es un elemento esencial para la salud y buen desarrollo del proceso de cada paciente.
Sea cual sea el tipo de dieta que estemos haciendo, prestemos atención a estas señales, ya que nos pueden indicar posibles déficits de minerales:
1. Heridas que tardan en curar, manchas blancas en las uñas: déficit de Zinc, que además es necesario para producir ácidos gástricos. Debe ser ingerido en compañía de otros minerales para su correcta absorción, y abunda en las ostras.
2. Calambres o «rampas» nocturnas: déficit de Potasio, Calcio o Magnesio. Los tres intervienen en la contractibilidad muscular y requieren la presencia de grasa para ser absorbidos.
3. Fatiga, decaimiento: Déficit múltiple de vitaminas y minerales. Los minerales actúan como cofactores en reacciones encimáticas, y sin encimas nuestra química no funciona.
4. Olor en los pies: suele suceder en déficits de Magnesio y también se asocia a excesivo consumo de azúcares (cada gramo de azucar consume hasta 54 mgr de magnesio).
5. Antojo de comer cosas que no son alimentos (papel, barro, goma, hielo…) Pueden obedecer a falta de Hierro. Son comportamientos que aparecen más en niños porque en adultos la educación tiende a reprimirlos.
6. Infecciones por hongos o levaduras: cuando el aporte de Zinc es bajo y los niveles de Cobre en los tejidos son altos. Esta situación es favorable a la proliferación de hongos y levaduras en la piel, tales como las candidiasis.
7. Hipertensión, palpitaciones o arritmias cardiacas: Niveles bajos de Potasio pueden asociarse a estos síntomas, como antes mencionamos, por la implicación que este mineral tiene en la capacidad del músculo cardiaco para contraerse regularmente. También es un regulador del nivel de fluidos en el cuerpo y de la tensión arterial.
Existen muchos signos de carencias minerales además de los citados. Para corregir estos estados deficitarios de minerales se deben suplementar en la dieta, y quienes pueden comer «de todo» procuren evitar las comidas altamente procesadas en pro de alimentos frescos y de temporada.

